Se acabó la calma
Nunca ha sido cierta tanta palabrería.
¡Otra estafa más! ¡Acabó la calma!
Las exiguas contiendas políticas se
tiñen de desencanto
y las rancias urnas
que inspiraban calma, se oxidan
por el mal uso.
Así es siempre aquí y allá…
En todo lado…
Los ilustres de traje
ocupan fácilmente
la curul
gracias a la sagaz
disertación mediática,
que a muchos ilusos
convence.
¡Nunca ha sido cierta tanta palabrería!
Que las guarderías; clínicas;
escuelas y caminos;
van a mejorar: Toda una falacia.
Y no solo eso…
la efímera memoria,
olvida la desventura
las ganas de cambiar el rumbo,
en pocas horas
habrá sucumbido.
¿Dónde queda la añoranza?
¿Qué se hizo la esperanza?
Nunca ha sido cierta tanta palabrería
¿Tanto drama por otra estafa?
Sí
¡Porque se acabó la calma!



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