Freddy Pacheco León
Un cementerio, "El de los Pobres", el de los que no tienen ni dónde caer muertos, el Cementerio Calvo que está bajo administración de la Municipalidad de San José, está siendo profanado impunemente.
No solo están descargando escombros provenientes de la calle 3 sobre donde hay un sinnúmero de restos humanos, sino que en una gran área ordenaron primero no enterrar a nadie más desde hace unos seis años, para recientemente quitar las cruces y las lápidas antes de remover el césped con una pala mecánica.
Al instruir a los obreros del Cementerio no cortar el césped donde antes era un verdadero jardín, se dejó crecer la hierba... como preparación al disparate de constuir 300 apartamentos para los jueguitos centroamericanos que Johnny Araya sueña realizar en San José. Área en que se encuentran quizá miles de personas enterradas y que exigía un gran trabajo su exhumación.
El asunto ya lo tiene entre manos la Defensoría de los Habitantes y ya son muchos los familiares de los ahí enterrados que se están acercando al Cementerio a indagar acerca de sus seres queridos. Algunos han sido exhumados, pero la gran mayoría se encuentran bajo los escombros y las malezas que a propósito han dejado crecer para decir, como lo están diciendo, ¡eso ya no es parte del cementerio porque desde hace unos 6 años no se entierra nadie ahí!
Como increíble es también que las autoridades que deberían ser las más interesadas en que se cumpla el Plan Director Urbano de San José, sean las mismas que lo están violentando al pretender disponer del Cementerio Calvo cual si fuere una zona residencial de alta densidad. Aparte de que desdeñan el carácter demanial -que no puede salir de la propiedad del Estado ni se le puede cambiar su fin de amparamiento de los muertos- siguen adelante, embarcando de paso al BCR con un gasto de ø25.000 millones para que éste sea el que financie este monumental disparate.
Cabe asimismo preguntarse: Si los fideicomisos han de descansar indubitablemente en la legalidad, ¿cómo es que el BCR ha firmado un contrato de fideicomiso con la Municipalidad de San José sin verificar antes su licitud? No sabemos si el retiro que se hizo la semana pasada de dicho contrato -que estaba en estudio para su posible aval de parte de la Contraloría General de la República- tiene alguna relación con la denuncia presentada ante la Defensoría de los Habitantes, pero dicha acción al menos nos da un espacio para detener el irrespetuoso atropello que han venido ejecutando autoridades municipales.
Y si el actual viaje a China de parte del alcalde y tres personas, más tiene algo que ver con una supuesta solicitud de cooperación del gobierno del gigante asiático, hacemos votos porque los gobernantes chinos valoren los alcances negativos que tendría una participación así.
Porque de algo estamos seguros, este asunto de los condominios en el Cementerio Calvo va mucho más rápido que el cumplimiento del compromiso de “inventar” un “barrio chino” con financiamiento del mismo gobierno, cuya “primera piedra” fue colocada por el expresidente don Oscar Arias y el alcalde Johnny Araya en octubre del 2009 (¡hace casi dos años!) sin que hasta ahora se haya hecho nada. . . ¡Y como una muestra más del irrespeto! construyeron una torre para telefonía celular en terrenos del Cementerio... Y les aseguramos que no está “enterrada”.
Ver también el artículo "Profanación del cementerio".



Comentarios
Un verdadero atropello...
Una vez más se demuestra que en este país todo el mundo hace lo que le da la gana.