Mar 25, 2013

Yo no pude evitar la muerte de San Jose

24 marzo de 2013

Fuente: Oscar Saborio

Un hombre de esos que sueñan despiertos, previó lo que hoy vive la Ciudad de San José, ese hombre hace más de medio siglo, previó lo que hoy sucede en nuestra capital, se llamaba José Figueres Ferrer. Don Pepe, tenía muchas ideas, no todas eran buenas, algunas no tenían fundamento, era un pensador y un visionario.

Por ahí de mediados del siglo pasado, siendo Presidente y previendo el problema, trajo a Costa Rica a un señor de apellido Garcés, no recuerdo si era ingeniero o arquitecto solo sé que se había especializado en buscar soluciones a los futuros problemas de una ciudad.

Don Pepe lo trajo y después de estudiar nuestra capital, diseñó si mal no recuerdo tres avenidas y cinco calles, del ancho del paseo Colón, pero también viendo el poco ancho de nuestras calles acordaron que en el resto de San José, cada nueva construcción debía retirarse un metro o sea la calle quedaba de dos metros más de ancho. Se denominó plan Garcés según el Decreto Ejecutivo.

Lamentablemente, solo se hizo la Avenida Segunda y en un montón de años, pero voy a contar la historia. Otra de las avenidas a ampliar era la No 10 más conocida como Calle del Cementerio.

Un día siendo yo Presidente de la Municipalidad de San José, los señores Ortuño, dueños de un bien en la avenida 10, unas cuatro o cinco calles al Oeste del Cementerio, pidieron a la Municipalidad de San José, el permiso para construir con los lineamientos anteriores y no con lo que establecía el Plan Garcés, aduciendo que en el momento que fuéramos a ampliar dicha avenida, ellos se comprometían a demoler lo que quedaba fuera de línea, la petición era absurda lo único que tenía que hacer la Municipalidad, era fijar las líneas de construcción que establecía el Plan Garcés, como el asunto no tenía sentido me opuse rotundamente, nadie me discutió, vino la votación y para sorpresa mía, la ilegal solicitud fue aprobada 12 votos a favor y solo el mío en contra.

Ese día murió el Plan Garcés, solo nos dejó la Avenida Segunda, el resto nada. Don Pepe al llegar al gobierno se olvido del plan, otras cosas lo preocuparon, el gobierno de don Pepe fue riguroso en el llamado Control de Precios y estableció entre otras que, el parqueo de un automóvil, el propietario solo le podría cobrar dos colones la hora, eso desestimuló la construcción de parqueos en los sótanos de los edificios y nadie dedicó terrenos a parqueo, esa es la razón de la falta de sitios donde parquear un vehículo en San José y claro de los dos colones se multiplicaron y multiplicaron, hasta llegar a los valores leoninos de hoy.

Lo que nunca me imaginé es que iba a vivir, para ver colapsar San José y menos la Meseta Central, pero eso lo de la Meseta, lo dejamos para otro día.

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