Por Johnny Schmidt (Leer primera parte acá)


Afganistán y Yugoslavia.

¿Es que no hay guerra o conflicto que no esté vinculado al petróleo? Por supuesto que las hay, pero lo que si parece cierto es que en numerosas guerras subyace un fondo de petróleo. Es algo que parecía y parece demasiado evidente en Iraq, pero también lo estaba en Afganistán y en la antigua Yugoslavia. ¿En Afganistán? Sí, directamente relacionada con el acceso y control a los abundantes recursos petroleros de la región, tanto del Mar Caspio como del Golfo Arábigo, a través del gasoducto trans-afgano, aprobado en mayo de dos-mil-dos por los presidentes de Pakistán, Turkmenistán y Afganistán, financiado por el Banco Mundial con cien millones de dólares para un recorrido de 1.460 kilómetros. Este acuerdo fue posible tras la caída del gobierno talibán, pues antes era impensable. Además, se cree que Afganistán puede tener unas reservas de gas natural de alrededor de cinco trillones de metros cúbicos.



Oriente Medio.

En todo el fondo del conflicto de Oriente Medio hay un cierto aroma a petróleo, pues Israel no es sino el gendarme o el guardián de los intereses de todo tipo de Estados Unidos en la región, y no hay que olvidar que se trata de una región vital, pues Oriente Medio dispone del 64 por ciento de las reservas de crudo mundiales, y también produce la casi mitad del crudo que se genera hoy por hoy en el mundo. (...)
Los episodios petroleros son numerosos en la historia de Israel. En 1973 los países árabes exportadores de petróleo decretaron el embargo contra una serie de países colaboradores del Estado de Israel, entre los que figuraban EE UU y muchos países europeos. Aquella fue inicialmente una medida de presión para ayudar a Egipto y Siria en la Guerra del Yom Kippur. Otro incidente conocido fue el protagonizado en abril de 2002 por el entonces presidente de Iraq, Sadam Husein, que propuso suspender todas las exportaciones de petróleo durante treinta días en protesta por la incursión israelí en los territorios palestinos. Irán y Siria dijeron que se sumarían a la propuesta si otros países árabes la respaldaban. Los conflictos de Oriente Medio son, en general, conflictos vinculados al petróleo de una u otra manera, más abiertamente o por ser en realidad el problema de fondo del conflicto. Pero hay otros muchos más conflictos petroleros.

LOS QUE SE BENEFICIAN

Según un informe de la organización Project on Government Oversight, entre los consorcios que se benefician, (además del control del petróleo ) en primer lugar de este multimillonario negocio de la guerra se cuentan Lockheed Martin, la gigante aeroespacial Boeing, Northrop Grumman, contratista de la Fuerza Aérea, Raytheon, y General Dynamics.
Northrop Grumman también juega en grande en el área de buques de combate, pues son de su propiedad los astilleros de Newport News, en Virginia y Pascagoula, en Mississippi.

Boeing y Lockheed Martin también son las tres mejor posicionadas en el campo nuclear-espacial debido a los fabulosos contratos relacionados a lanzamientos espaciales, así como con el área de satélites y misiles, manteniendo ambos consorcios una sociedad para operar la Alianza Unida del Espacio (United Space Alliance), empresa conjunta a cargo del lanzamiento de los transbordadores espaciales.
Los costos desembolsados para presupuestos de guerra son abonados por el Tesoro de EEUU y absorbidos por toda la población norteamericana a través de los impuestos, pero las ganancias de las guerras de conquista van a las arcas de las grandes corporaciones sionistas del Complejo militar y de Wall Street.

Como puede apreciarse, las acciones militares criminales y conquistadoras de los EEUU no responden al "fundamentalismo religioso" y mucho menos al deseo de ayudar a otras naciones, ni contra la lucha hacia el terrorismo o el narcotráfico, sino a la voluntad y los intereses de los consorcios económicos (bancos, empresas, armamentistas y petroleras) que llegan detrás de los tanques, misiles y aviones, para apoderarse del petróleo y de los recursos naturales, y además concretar fabulosos negocios con la "reconstrucción" de los países destruidos militarmente.

LA INTENSIÓN EN COSTA RICA.

Esa es la gran interrogante. Yo ya les recordé una parte de la historia y la ilustré además con el tipo de buques y aviones que empezaremos a ver. ¿Tras qué anda ahora los EEUU? No lo sabremos hasta que pase, pero estoy convencido de que no es prestar ayuda humanitaria, ni construir escuelitas, ni patrullar nuestra costas para decomisar droga.
Lo que me tiene en un estado de total preocupación en estos momentos son dos cosas:
1.- Vamos a ser parte de algún conflicto bélico de a gratis al prestar nuestro territorio para instalar una base militar, convirtiéndonos en un posible blanco.
2,- En manos de quien está verdaderamente el poder en éste país, que se están tomando decisiones como ésta. ¿Qué podemos esperar en los próximos 46 meses?

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