Sep 7, 2010

A propósito de la independencia

Por Luis Mata Guillé

En la escuela, luego en el colegio y posteriormente en la Universidad, aprendí que la Constitución Política rige el Estado en que nos desenvolvemos como sociedad; que en ella se consagraban mis Derechos y Deberes que podríamos resumir en uno solo: Mi Derecho a la Libertad.

Por estos días la Sala Cuarta ha dictado tres fallos que hacen que algunos y algunas se rasguen las vestiduras, dedicando columnas en otros medios y sendos editoriales en LA PRENSA LIBRE en contra de tales decisiones,; no deja de provocar sorpresa tal reacción,  cuando hace menos de 3 años, defendieron “la institucionalidad” y “la legalidad” ante fallos de esa misma sala que modificaron el Estado Social de Derecho, favoreciendo a la clase económica y política que con Oscar Arias a la cabeza, destruyó lo que sus predecesores más honorables que él, construyeron a lo largo de más de un siglo.

Lo primero que tengo que decir es que a pesar de las intervenciones telefónicas, seguimientos, amenazas y demás yerbas que vivimos quienes hemos criticado de frente éste estado de cosas, me niego rotundamente a que el miedo me venza; a  aceptar que al igual que Bush hijo y aprovechándose de los tristes atentados en Nueva York se aceptara la aprobación de leyes absolutamente restrictivas contra la libertad que hacen que Jefferson se revuelque en su tumba, acá, en Costa Rica, haya quienes lejos de proponer soluciones reales y hablar en serio de la solución a los problemas de narcotráfico e inseguridad, se sientan satisfechos sacrificando su libertad por miedo y no tengan ningún problema en que un ejercito entre al país o que se impongan retenes en las calles.

Qué fácil caer en los estados policiales con el cuento de protegernos; eso tiene nombre: fascismo. Porque conculcar las libertades públicas es eso ni más ni menos; es pretender que en el mundo al revés que vivimos,  a todos y todas se nos presuma culpables de quien sabe qué; porque desde hace unos añitos, en éste país todos y todas somos culpables hasta demostrar lo contrario.

Se le critica a esa misma sala cuarta tan alabada hace menos de dos años, que haya puesto por escrito lo que el silencio cómplice cayó por miedo o conveniencia; que Oscar Arias Sánchez fue electo presidente, pero ejerció de dictador; ¿o acaso tenemos que olvidar el uso de la DIS –misma que sigue tan campante—para espiar a todo aquél o aquella que nos opusiéramos al TLC?; porque lo que hizo Oscar Arias Sánchez en Limón violó la Constitución; punto. Resulta repulsivo ver como los Ministros Jiménez y Vargas hablan de atentado a la democracia ante ese fallo; de veras que hay gente o que no entiende con qué se come eso, o simplemente no tiene ningún empacho en imponer por la fuerza, lo que por la ley no pueden.

Si algo sorprende de la Sala Cuarta son estos fallos; sorprenden porque tan acomodada a los intereses del gobierno anterior, ahora se medio sacuda, aunque dure toda la vida para resolver otras violaciones a la Constitución sin suspender el acto violatorio; Banco Popular y de Desarrollo Comunal verbigracia, que duerme el sueño de los injustos en el despacho de la magistrada Calzada; sorprende que a pesar de que sectores ultra conservadores pretendan imponer su particular forma de definir familia o matrimonio y que tienen connotados representantes en el gobierno, esa sala cuarta haya dicho No. Sorprende que haya dicho No a la imposición del gobierno y sorprende que haya dicho No a quienes nos asumen culpables de por sí.

En el mundo al revés que sin mayor oposición real se ha creado en Costa Rica uno ve cosas alucinantes: diseñar un plan para atentar contra la democracia se premia con una Embajada en el Vaticano y o ser asiduo columnista de un periódico, para escribir, precisamente de Democracia y como defenderla.

Quien fuese directivo del fenecido BANCOOP cuyo paso por el mundo cooperativo tiende a coincidir con quiebras pagadas con fondos públicos, aspira a ser directivo del Banco Popular y de Desarrollo Comunal, nombrado por la Sra. Presidenta de la República; igualmente otra connotada ex diputada que utilizó para sus cositas personales el “Air Force One” nacional aspira a la misma directiva y con el mismo apoyo.

El patriota Artigas dijo que “con libertad no ofendo ni temo”; yo celebro que la Sala Cuarta haya dicho que éste escribidor, se presume inocente y no, que se me pare a revisar mi integridad, porque soy sospechoso de lo que al ministro de turno se le ocurra, que de a poco vayamos recuperando la capacidad de decir No cuando hay que decirlo, aunque haya quienes añoren un estado policial y religioso que determine hasta mi modo de vestir.

Comentarios

No hay comentarios todavía.

Añadir comentario