Apr 21, 2011

Hernán Jiménez: “A quienes me apoyaron quisiera ofrecerles mi trabajo por el resto de mi vida”

Foto hernan jimenez_large
  • Director nacional obtuvo $57 mil para completar su película entre el 15 de febrero y el 3 de abril de 2011.
  • La meta original de $40 mil se consiguió en 5 días

Luis Diego Molina

El filme nacional El Regreso se quedó sin los recursos necesarios para ser terminado, por lo que desde el 15 de febrero y hasta el 3 de abril de este año el equipo de producción optó por buscar la solidaridad del público a través del sitio Web Kicstarter.com, el cual funciona como una plataforma para recaudar donaciones de $1 dólar en adelante, realizadas utilizando de tarjetas de crédito.

Después de que más de 1700 personas apoyaran este proyecto del director Hernán Jimenez, el cineasta nacional se declara conmovido a un nivel que aún no puede comprender.

En una entrevista Jiménez comentó como surgió la idea de acudir a la gente, así como un poco de su vida como actor y cineasta.

Tanto en inglés como en español, Hernán solicitó abiertamente la colaboración a través de videos donde mostraba escenas de su nuevo largometraje y explicaba su propuesta: que la película dejara de ser suya y se convirtiera en un proyecto colectivo. Esta fue una apuesta atrevida, pues si no alcanzaba el monto propuesto de $40 mil dólares no recibirían nada.

La respuesta del público lo dejó boquiabierto: en cinco días se cumplió la meta. “Nuestro límite inicial era mucho más bajo de lo que realmente necesitaba (para concluir la película). Pero es que jamás me imaginé que la propuesta tuviera el éxito que tuvo. Fue una cosa inolvidable, increíble, alucinante”, confesó el cineasta.

Para este joven director de 30 años el secreto del éxito de esta iniciativa fue la sinceridad. “Es así como he obtenido la mayoría del financiamiento para mis proyectos, diciendo la verdad”. Además afirma que esta nueva película es mucho mejor que su opera prima “A ojos cerrados”, la cual vio la luz el año 2010, después de atravesar grandes problemas de financiamiento.

Según Jiménez esto se debe a que aprendió de sus errores de primerizo. Si bien A ojos cerrados significa mucho para él y le dio el impulso para continuar produciendo, acepta que no cumplió con sus expectativas principalmente en el ámbito técnico, y afirma que esa fue una importante lección de humildad.

Y esa humildad es parte importante de su obra. Considera que el cine “no es un arte para escogidos, es un trabajo como cualquier otro, mientras se haga con seriedad y dignidad”. Él define a El regreso como un proyecto “tan honesto” que no le da pena mostrarlo con “todos sus defectos y virtudes”. La película trata sobre un joven tico que después de vivir muchos años en Estados Unidos regresa por unos días a Costa Rica, donde es confrontado por su pasado y sus fantasmas.

La gente que se ha acercado a El regreso lo hace de una manera tan generosa, tan... amigable, a falta de una mejor palabra, tan solidaria, que ese estreno será para mí una celebración. Todos estos backers (personas que colaboraron)... no sé, los quiero, ¿entendés? No me importa si suena cursi o lo que sea, yo los quiero. Quisiera ofrecerles todo mi trabajo por el resto de mi vida”.

A pesar de encontrarse en los Estados Unidos, su accesibilidad y ganas de colaborar desvanecieron todos los obstáculos y a través de Internet (la herramienta que le permitió conseguir este financiamiento) nos contó un poco sobre su vida, su carrera y esta nueva experiencia sin precedentes en nuestro país.

Se declara como amante de la actuación, por lo que decidió protagonizar El regreso. “A veces me pregunto si todo este tema del cine en mi vida no será una complicadísima y elaborada excusa para, finalmente, actuar”, confesó sin tapujos.

De hecho, comenzó su carrera como actor de teatro, y después trabajó en la dirección de programas televisivos, como lo fue durante dos años en el programa de comedia “La media docena”.

El Regreso aún está en proceso de posproducción y a pesar de haber obtenido más dinero del que solicitaron en el kickstarter, Jiménez afirma que todavía les hace falta un poco más. En total se espera que ronde los $130,000 y que llegue a los cines nacionales a mediados de año, pero aún no posee una fecha definida.

A continuación compartimos un extracto de la entrevista


¿Cómo surgió la idea de utilizar kickstarter para conseguir el financiamiento? ¿Por qué apostar por el apoyo del público?


Porque no me quedó más remedio. Empecé a hacer la película sin la más mínima idea de cómo terminarla. Trabajé gratis como guionista, director, co-productor y editor, y al final de cuentas, con la peli terminada, no tuve más tarjetas de crédito para post-producirla. Ya tenía referencia de Kickstarter, pero siempre me pareció una opción inviable fuera de Estados Unidos. Hasta que lo pensé más fríamente y se me ocurrió que, talvez, con una buena estrategia, muy bien diseñada, podría tener éxito. Kickstarter me ofreció la posibilidad de sentarme frente a una cámara en mi propio cuarto y hablarle a la gente con absoluta sinceridad: ok, ojo este trailer, es una película, no tengo un cinco, este es el trato, apúntense. Y funcionó. También tengo que reconocer que ya tenía evidencia de que esa sinceridad "funciona". Es así como he obtenido la mayoría del financiamiento para mis proyectos, diciendo la verdad.

La meta se cumplió muy rápidamente, ¿esperaba que algo así sucediera?

No. Prueba de ello es que nuestro límite inicial de $40 mil era mucho más bajo de lo que realmente necesitaba. Pero es que jamás me imaginé que la propuesta tuviera el éxito que tuvo. Fue una cosa inolvidable, increíble, alucinante. Que en menos de 5 días hubiéramos llegado a la meta representó mucho más que haber llegado a un monto. Cambió la manera en que percibo ahora mi propia película. Es muy hermoso, pero no, una respuesta así no la esperé jamás.


¿Cuál considera que es el aprendizaje que le dejó este experimento del kickstarter?

No es un aprendizaje, sino un sentimiento casi indescriptible que me cuesta mucho asimilar, y sobretodo me cuesta honrarlo en mi día a día. Y es sentirme afortunado. Es decir, que una persona que en su vida me ha conocido sea capaz de meterse a internet y darme $100 a cambio de un DVD y una película es abrumadoramente hermoso y confuso. Este proyecto es de las cosas más íntimas que tengo en la vida. Me acuesto y me levanto con él. Me acompaña a todo lado, lo sabe todo de mí. Y sin embargo hay gente que está dispuesta a hacer lo que sea para que le pertenezca también, de alguna manera. Que la gente crea en mi trabajo de esa manera me conmueve, insisto, más allá de lo que ahorita yo pueda entender. Pasarán años, creo yo, para ver la verdadera dimensión de lo que las últimas semanas hicieron por mí y por mi trabajo.


Muchas personas han demostrado confianza en el proyecto, ¿esto aumenta la presión que trae el estreno de una película, aparte de la presión habitual?

No. No sabría decirte muy bien por qué, pero no. Todo lo contrario. Si yo no tuviera la confianza que tengo en esta película, no hubiera hecho lo que hice. Es un trabajo tan honesto, que no me angustia mostrarlo, con todos sus defectos y virtudes. La gente que se ha acercado a El regreso lo hace de una manera tan generosa, tan... amigable, a falta de una mejor palabra, tan solidaria, que ese estreno será para mí una celebración. Todos estos "backers"... no sé, los quiero, ¿entendés? No me importa si suena cursi o lo que sea, yo los quiero. Quisiera ofrecerles todo mi trabajo por el resto de mi vida, quisiera hacer una obra de teatro para ellos, quisiera darles un DVD lleno de cosas, otros cortos, no sé.

¿Marca este hecho un nuevo precedente en la historia del cine tico?

No, a mí no me gusta hablar en esos términos. Acá habemos muchos tratando de hacer buen cine y cada uno ha buscado sus propios caminos. Yo no creo que marque nada, simplemente la película se va a terminar y eso es lo que importa. Si tiene que representar algo yo espero que lo represente como obra cinematográfica, no como un método de financiamiento.

¿Cómo supo que el cine era lo suyo?

Porque se me olvidan mis neurosis cuando lo hago. Además, siempre me encantaron las cámaras, desde chiquito, y hacía cualquier cosa por acercarme a las pocas que rondaban por ahí. Por ahí leí que cuando uno termina haciendo aquello con lo que soñó a los 11 años, es que escogió el camino correcto. En todo caso, el concepto de un montón de gente sentada en una sala oscura dispuesta a creerte es alucinante.

Habiendo comenzando en televisión y teatro, ¿fue difícil dar el salto a la gran pantalla?

No. Me fascina la actuación, le he dedicado demasiados años de mi vida, y mientras estudiaba teatro me desencanté tanto con el entendimiento clásico del 'drama', que me enamoré del cine como una alternativa mucho más cercana y menos elitista. Ahora que he hecho las paces con las tablas, me gustan las dos, o mejor dicho, entiendo la actuación como un arte al que poco le importa si hay cámaras o no. Actuar es actuar. Es contar historias. Y hacer cine también. Son todos medios para contar historias y en eso radica mi fascinación.

A nivel personal, ¿qué lugar ocupa A ojos cerrados (su primera película) en su historia personal?

Es la suma de mis inseguridades y mi primera película para siempre. La adoro como a nada en el mundo, pero, por ejemplo, no soporto estar presente cuando otros la ven. A ojos cerrados representa la culminación de una etapa trascendental en mi vida, que fue mi reencuentro con Costa Rica, con mi país, después de haberme ido muy joven. El regreso es el resultado de ese reencuentro, pero no el proceso. A ojos cerrados es distinta además, porque desde el punto de vista profesional representa una confirmación de tesis muy importantes para mí.

Es cine - en términos de su proceso - tal y como yo lo entiendo y lo quiero entender: un grupo de gente, sin poses de ningún tipo, tratando de contar una historia. Y una confirmación de que, si bien hacer una película es caro y es difícil, tampoco es nada del otro mundo. Se enciende una cámara y se filman unas escenas, punto. Y claro, hay que darle de comer a la gente y hay que iluminarlo bonito, pero no es un arte para escogidos, es un trabajo como cualquier otro, mientras se haga con seriedad y dignidad.

¿El resultado de esa película fue el que esperaba?

Que haya representado un éxito como el que fue significa mucho para mí. Fue la luz verde que necesitaba para seguir adelante por el mismo camino. Pero desde el punto de vista técnico sí me esperaba algo mejor. Uno tiene estas fantasías de que tal vez es un genio del cine y que por sentarse a escribir un guión con una botella de vino va a resultar algo revolucionario. Y luego la terminás y te das cuenta de que no, que no sos ningún genio y que te va a tocar vergueártela para aprender a hacer las cosas bien. Eso cuesta mucho asimilarlo y es un garrotazo de humildad del que no podés escapar. De cierta forma fue un gran llamado de atención, muy sano, y una manera de asimilar mis debilidades como metas, como cosas a superar. En ese proceso estoy.

Usted ha afirmado que hacer cine en Costa Rica no es fácil, ¿a qué se debe eso? ¿Cuáles son los mayores obstáculos?

Hay varios frentes. Falta de plata, pero ya me da pereza andar hablando de eso. Entonces, desde un punto de vista artístico, creo que las principales dificultades las presenta la luz - que cuando no tenés presupuestos publicitarios siempre es un problema. El sonido directo vive una batalla perpetua con perros, motos de escape abierto, buses destartalados y, por supuesto, alarmas. Y por último, yo diría que la dificultad principal, aunque se presente sólo al final de los procesos, es que vivimos en un país diminuto con una población diminuta. Entonces, al final de cuentas resulta igual de difícil hacer una película en México que hacerla en Costa Rica, con el agravante de que nosotros tenemos 4 millones de posibles espectadores, y ellos 100. De ahí la importancia de empezar a hacer cine de exportación, pero para eso tenemos mucho camino por recorrer. Al menos yo.

¿Cómo evaluaría usted el nivel de desarrollo actual de la industria cinematográfica en C.R.?

Creo que es un momento importante por la calidad y la variedad de las propuestas. El público tico ya no come cuento, ya nadie ve cosas por ser ticas y eso está buenísimo y nos beneficia como creadores pero nos presiona a ser mejores.

Cuando usted hizo el video de kickstarter afirmó que cuando se quiere hacer cine de la manera que usted quiere hacerlo es aún más complicado, ¿por qué?

Sabés, nunca lo había pensado seriamente. Supongo que se debe a varias razones. Porque hay canales de financiamiento que son los caminos más lógicos a seguir, y sin embargo me dan pereza. Porque hago historias que tantean un territorio difícil de definir, y eso es complicado: no hago cine de autor, pero tampoco hago churros meramente comerciales, y eso en círculos de distribución cinematográfica no es necesariamente una ventaja. Yo no sé muy bien cómo ubicarlo y la verdad no me interesa demasiado, pero sé que dificulta las cosas a veces.

Comentarios

    Muchas felicidades a Hernán y ya se sabe que la pelis erá todo un éxito no me la perderé!!! Que bueno que diera esta entrevista!!! Saludos!!!

    Adriana Vargas

    Organizadora de la comunidad- HCR

    Como colaborador en la producción de esta propuesta cinematográfica me siento más de orgulloso, no solo de la película, sino del proceso, del equipo, de la gente que la apoya, de la posibilidad de hacer un cine colectivo. Hernán EXITOS!

    Definitivamente esta pelicula va a ser como un premio para cada uno de los que aunque fuera con poco colaboramos con amor.Saludos desde California

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