May 23, 2011

Mundo sin fantasía.

Los afortunados nacen en el calor

algunos pobres nacen donde siquiera

pueden ven un solo rayo de sol.

 

Podemos ver caras rebosando de felicidad

al igual que otras irradian angustia pura,

hambrientos de compañía en medio de su soledad.

 

Buscan siempre un abrigo pues este mundo

a ellos solo les comparte frio,

es cada vez más difícil ver como alguien

les tiende la mano o siquiera se digna a mirarlos.

 

Yo quisiera poder ayudarlos, pero

no son suficientes solo mis manos

tal vez cambiaria si en realidad todos,

nos consideráramos los hermanos que somos.

 

Caminamos constantemente por calles

con necesitados, en ocasiones tropezamos,

pero la misma sociedad nos ha ensenado

a tan solo seguir en nuestro camino descorazonado.

 

Hermosos paisajes disfrutamos

pero por dolorosas almas son habitados

tan solo esperando por un poco de pan

deseando tener al menos un humilde hogar.

 

Dios nos depara a diario nuestro alimento

pero nosotros inconscientemente

en ocasiones ni siquiera se lo agradecemos.

 

Gastamos en boberías que justificamos,

pensamos acaso en aquellos

que desearían al menos lo que ya no necesitamos.

 

Nadie más que nosotros mismos podemos ayudar

el poder está en uno, en cada uno de nosotros

no cambiar radicalmente tan solo hacer conciencia

haría las cosas un poco diferentes.

 

Algunos por lo material creen tenerlo todo

es el peor error porque solo Dios es todo,

y si lo material basta para ese pensamiento

no hacen más que hundirse en el pavimento.

 

Pavimento de calles transitadas por gente angustiada,

gente que trabaja, gente de lo material siendo esclava.

En cada esquina una esperanza de cruzar la calle

y tender la mano de tocar a Dios ayudando.

 

Cada día la brisa se torna más fría,

cada instante mueren personas enfermas o con hambre.

Cada segundo pensamos en lo que no tenemos y deseamos

a cada momento basta para darnos cuenta de

que todo sigue empeorando.

 

Yo desearía un mundo de fantasía

donde todos tenemos un techo donde todos tenemos comida.

Pero en estas circunstancias no bastan las utopías

lo que se necesitamos es cambiar nuestra manera de vida.

 

“No hay que dar para recibir.”

-Error quieres bien haz bien sin mirar a quien

y a cambio recibes a Dios en tu corazón,

la única salvación del mundo a nuestro creador.

 

Si siguiera hablando de mis deseos no terminaría

pues son tantas las cosas que desearía,

pero al menos con estos versos pretendo

tocar el alma de quien los este leyendo,

y hacerlos ver que todo está en nuestras manos.

 

La vida la muerte, la tristeza y la alegría.

y sobre todo Dios está en ellas así que si

tiendes tus manos te das alas y miras junto a Él

todas las bellezas olvidando un poco aquellas tristezas.

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